Pudiera pare­cer pre­ten­cioso, pero estas son unas pocas ideas que pue­den hacer que alguien se sienta mejor por un momento. No cuesta nada poner en prác­tica alguna y com­pro­bar su efecto en algún cone­ji­llo de indias:

  1. Son­ríe. Una son­risa es con­ta­giosa. Puede ir acom­pa­ñada de una pal­ma­dita en la espalda o un abrazo.
  2. Ayuda a trans­por­tar algo. Desde unas bol­sas para ali­ge­rar peso a subir una lava­dora 5 pisos.
  3. Escri­bir una carta o un e-mail de gra­ti­tud. La idea es escri­bir espe­cí­fi­ca­mente por qué damos las gra­cias. Nada de “gra­cias por tu amis­tad”, sino “gra­cias por aque­lla vez en la que me fuiste a bus­car al aero­puerto con el coche”. Un paso mas allá puede ser el de que­dar con esa per­sona y leerle la carta en voz alta, no per­mi­tién­dole decir nada hasta que acabes.
  4. Llama para ver como va todo.
  5. Regala flo­res que hayas reco­gido. Tam­bién pue­des com­prar­las en la floristería.
  6. Cocina una buena comida e inví­tale. Tam­bién pue­des lle­vár­sela, sobre­todo si han tenido un día duro y movido.
  7. Cuenta un chiste (que sea bueno) y esta­lla a carcajadas.
  8. Lim­pia.
  9. Escribe una carta de amor a alguien amado.
  10. Regá­lale un libro apre­ciado.
  11. Haz galle­tas o regala un tarro de mer­me­lada hecho por ti mismo.
  12. Alá­bale públi­ca­mente.
  13. Dale las gra­cias por un buen tra­bajo. Expresa tu gra­ti­tud por la ayuda o las aten­cio­nes que tie­nen en ti y parece que no se notan. Alguien que te calienta el coche antes de que vayas a tra­ba­jar en las maña­nas hela­das, se merece algo más que unas gracias.
  14. Escú­chale. Sin inte­rrup­cio­nes, sin con­se­jos, sin “te lo dije”. Escú­chale man­te­niendo el con­tacto visual.
  15. Está ahí cuando lo nece­si­ten.
  16. Dale un abrazo. Gra­tis.
  17. Pasa tiempo con esa per­sona, pasán­dolo bien. Dad un paseo, por ejemplo.
  18. Haz alguna tarea o recado por él.
  19. Dile que le quie­res o hazle un halago.
  20. Ayú­dale a triun­far.
  21. Sién­tete orgu­lloso de esa per­sona.
  22. Qué­date con su niño si lo nece­si­tan o cuí­da­les la casa.
  23. Cóm­prale una entrada de cine.
  24. Crea una cesta de regalo con las cosas que más le gus­tan. Pue­den ser sus pelí­cu­las favo­ri­tas en DVD, con palo­mi­tas y dul­ces; un libro que que­rían leer con una bonita taza de café y café de sabo­res, etc.
  25. Saluda a alguien que hayas cono­cido hace poco por su nom­bre. Comén­tale o pre­gún­tale sobre algo de lo que hayáis hablado antes o algo que sepas sobre esa per­sona: “¿has ido a jugar a golf últi­ma­mente?”, “¿cómo está tu niño?”.
  26. Haz una lista con las cosas que te encan­tan de esa per­sona.
  27. Déjale notas de agra­de­ci­miento sin que se dé cuenta.
  28. Hazle un masaje si es apropiado.
  29. Toma algo que ellos crean que es abu­rrido o pesado y haz que parezca divertido.
  30. Cóm­prale el par de cal­ce­ti­nes más bonito que nunca ha tenido. Espe­cial­mente válido para aque­llo que parece que lo tie­nen todo, pero es algo que nunca se com­pra­rían por ellos mis­mos y real­mente se hace notar.
  31. Per­dona.
  32. Sé feliz tú mismo.

Fuente: 32 mane­ras de hacer feliz a alguien hoy.