Cuando un mito se con­vierte en leyenda, las gran­des mar­cas lo uti­li­zan para ven­der. Bruce Lee no podía esca­parse del mer­can­ti­lismo publi­ci­ta­rio y aquí está la prueba viva de ello: anun­cios publi­ci­ta­rios donde la figura de Bruce Lee es el gancho:

Nokia ha lan­zado, en cola­bo­ra­ción con Enter­bay, una empresa china de jugue­tes de colec­ción, el Nokia N96 edi­ción Bruce Lee. El telé­fono, seri­gra­fiado en la parte tra­sera con la cara y la firma del maes­tro de Kung Fu, viene acom­pa­ñado ade­más con la figura de acción de Bruce Lee. Se puede con­se­guir a duras penas a tra­vés de expor­ta­ción y apo­qui­nando unos 1500 dóla­res. Chuck Norris ya lo tiene y habla todos los días desde hace meses sin car­gar la batería.

BMW uti­lizó frag­men­tos de una entre­vista a Bruce Lee para pro­mo­cio­nar su modelo BMW X3. El men­saje “be water, my friend” de la filo­so­fía del actor legen­da­rio se hizo muy popu­lar gra­cias a este anuncio:

Ya sin la pre­sen­cia real de Bruce Lee, pero rea­li­zada con ani­ma­ción, la marca de bebi­das de té Lip­ton recreó una supuesta pelea entre Karate Kid (enojado por que le lla­men “kid” con 36 años) y Bruce Lee. Éste último le patea el culo hasta al mis­mí­simo señor Miyagi. Un poco de res­peto por los mayo­res, por favor.