No salgas con una mujer que lee novelas románticas de Harlequin. Aquí la clave consiste en evitar aquellas mujeres con una visión irreal de los hombres. Tu no eres su caballero blanco ni su príncipe azul. No vas a rescatar su vida de su actual estado patético. Tú estás aquí para ser su compañero y su amante y, como su vida apesta, va a esperar que tu labor sea la de hacerla mejor. (No, no puedes).

No salgas con una mujer que… no acepte un halago
No salgas con una mujer que… quiera tener siempre la razon.