No sal­gas con una mujer que no acepte un halago. Son muje­res que tie­nen una pobre ima­gen de ellas mis­mas y no les gusta que se les con­tra­diga. No les gusta oír que son bellas, gua­pas o atrac­ti­vas, sino que ade­más dis­fru­tan de una espe­cie de auto­com­pa­sión y de la aten­ción que ello aca­rrea. Todas las muje­res nece­si­tan que les digan que son gua­pas (al menos en sus malos días), pero si esto se con­vierte en un tema recu­rrente y su res­puesta es siem­pre “no, no lo soy”, busca alguien con una acti­tud mejor.

No sal­gas con una mujer que… quiera tener siem­pre la razon.