Nebraska Gutié­rrez estu­dia arqui­tec­tura y vive en el Borne, Bar­ce­lona. Su ocu­pa­ción actual es la de iden­ti­fi­car nue­vas ten­den­cias en la ves­ti­menta de la gente de a pie. Hasta hace bien poco, reco­gía sus expe­rien­cias en el blog de culto “Estás crazy?”, ya clau­su­rado por cau­sas que aún se des­co­no­cen. Nebraska es cool hun­ter, caza­dora de ten­den­cias. Como la misma Nebraska nos indica, “hay mucha gente trendy y no lo sabe, por ello existo”.

Es miér­co­les, una de la tarde. Tete­ría Al-Halal, situada en el barrio del Raval. Nebraska se dis­culpa con noso­tros al apa­re­cer tres horas tarde a la cita y en un estado entre ner­vioso y som­no­liente. Des­pués de beberse una cer­veza de un trago y pedir la segunda con la mano libre, nos comenta que “vivo el mañana, el hoy me importa una puta mierda y de ayer no me acuerdo de nada”.

Ámonos”, es la señal con­ve­nida para que siga­mos a Nebraska en su ruta labo­ral. No nos espera mien­tras paga­mos la cuenta, ya que se topa, de una manera total­mente espon­tá­nea, con Juan José Ras­tri­llo “Ras­tri”, ska­ter. Flipa con el último anun­cio de Seat (aun­que no sabe que el sec­tor publi­ci­ta­rio en este país está muerto o es argen­tino, y sólo puede com­prar licen­cias), y nos enseña orgu­lloso sus mora­to­nes en crosta viva. Nebraska y Ras­tri se cono­cie­ron al salir de “Clase”, el tugu­rio del mes por la revista WTFDTW?” (What The Fuckin’ Do This Wee­kend?), al per­ci­bir Nebraska que Ras­tri lle­vaba un huevo fuera. Ras­tri se con­vir­tió en la ten­den­cia del mes en “Estás crazy”, una muesca más para Nebraska.

Nebraska, chica inquieta, tam­bién escribe. Nos pasa el último número de revista “Eres lo sufi­cien­te­mente cool?”, que encuen­tra al lado de un con­te­ne­dor de papel. “Me publi­can cada mes impar”, informa mien­tras lee­mos su artículo Mari­cas malas, las peor ves­ti­das. “No me pagan, pero me dan entra­das para saraos”.

Al ter­mi­nar la media hora con­ve­nida, can­sa­dos ya de seguir a esta cha­lada, y por qué no decirlo, por miedo a que nos rela­cio­nen con ella, damos fin a este repor­taje pidiendo a Nebraska que nos alum­bre con su sabi­du­ría: “Pare­céis idio­tas”. Genio y figura.